Un Romance Desatado

Un Romance Desatado

 

Ayer la visité y gran gozo me dio,

Porque en ningún año de mi vida,

Había tenido tanta pasión.

Sembré mis capullos en su hermoso jardín,

Su jardín de ambrosía, su flor negra,

Cada pétalo fue un hueco, cada hueco una excitación,

Una emoción, ¡OH! Pasión.

Pasé a recorrer el río de su cuerpo.

Ella era como la llovizna del crepúsculo,

Como cada gota de agua que desciende de su fuente, era fresca.

 

Los besos se derramaron hasta perder el control,

Fue una penetración tan hermosa, que, al otro día, Ella, se excitó.

Al recordar esos momentos en que nos juntamos los dos.

Entre el olor de las rosas, no nos pudimos resistir.

Pero, mientras ella respire, no existirá otra mujer para mí.

 

Nos comimos unos a otro, en esas horas de placer,

Pues, mejor fue entregarlo todo, que en una consolación perecer.

Ambos cuerpos desnudos, penetrando uno a otro.

Fue como si solo estuviéramos dos, dentro de un mismo globo,

Apasionados, excitados, enamorados, coitoneando.

Como si fuera por última vez, como formar el mundo y acabarlo

Como si solo hubiese placer.

Y en aquel acto tan hermoso, gemíamos sin querer,

Hoy, separados por siempre, Pero nunca olvidaremos, esta noche de placer.

S. M. Shephard 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Barbas Al Remojo; Lawfare, Constitución, DEA…

De la “Casa de Alofoke” a las Cavernas en la República de Platón.

¿Quiénes Somos? ¿Somos lámpara o somos vela?