La Incógnita

 

La Incógnita

 

¿Por qué entonces no me miras?,

Si tú hubiese sido yo,

Y yo hubiese sido tú,

 De ti, yo me enamoraría.

 

¿O será porque soy moreno?,

 No me vengas con rodeos,

Porque al preguntar por tu color,

 Me dijiste, “me gusta el negro”.

 

¿Será que el amor es blanco?

Es lo mismo que venero,

Porque si supieras de amor,

Sabrías lo mucho que te quiero.

 

No, creo que no, Porque supe por allí,

Que quien te ama, soy yo,

¿Pero, serás feliz?

Pues con tu oro y con tu plata,

Sabes que vas a morir, partir, dejar de existir.

Más, Cuando nadie piense en ti,

Yo estaré ahí, pensando en ti.

 

 Cuando yo no más te escriba,

¿Quién te hará reír?

¿A quién más vas a conquistar Para hacerle sufrir?

¿Qué pasará si te vas Y no te decides por mí?

¿Con quién serás feliz?

Esta incógnita es para ti.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Barbas Al Remojo; Lawfare, Constitución, DEA…

De la “Casa de Alofoke” a las Cavernas en la República de Platón.

¿Quiénes Somos? ¿Somos lámpara o somos vela?