Gabriela Tiene su Historia; Permítanle Contarla.
Gabriela Tiene
su Historia; Permítanle Contarla.
"Cuando una batalla está perdida, sólo los que han huido
pueden combatir en otra."
Dice la historia que aquel hombre
nacido en el año 384 a.C, se convirtió en un orador profesional y, no cualquier
profesional. Sus dotes de oratoria constituyen la última expresión
significativa de las proezas intelectuales atenienses, y permiten el acceso a
los detalles de la política y la cultura de la Antigua Grecia. Fue bautizado
como el mejor orador de la historia y dicen de él que; "inter omnes unus
excellat" ("se encuentra solo entre el resto de oradores"). Él era
Demóstenes. Algo Sorprendente es que, era tartamudo, aun así se convirtió en el
mejor, sin embargo, su comprobada fluidez por aprender la retórica, no le
ayudaron a escapar de la manera en cómo dejo de existir en el año 322 a.C. Aunque
su ligereza para ser buen orador fue marcada en la historia, llegó una que
silenció todos sus discursos. Unos dicen que su partida fue cobarde, otros
dicen que tuvo la grandeza hasta de decidir su muerte. Opuesto a Demóstenes, a
finales del primer mes del año 2024, hubo alguien (Comediante, Humorista, Actor,
Libretista) que, no pudo decidir su muerte.
Como un susurro pícaro, cargado
de intenciones de mortandad, se acercó la muerte para dar el toque final a la
vida de Víctor Pinales. Los amigos, familiares y conocidos, preferían observar
la permanencia de este ser fenomenal, a menos dos años más (todo fue repentino
dicen algunos). Pero, la decisión estaba lejos de los buenos deseos de
familiares, amigos, fanáticos, novias, exparejas, admiradores y hasta de su
hija. Pero había llegado la hora de que la niveladora (la muerte), realizara lo
que mejor sabe hacer; su obra de arte; su propósito de existencia; el temor de
todo ser vivo, su trabajo ideal, perfecto y más contundente.
Como si fuese en una conmemorable
escena teatral, en una sala, con sigilo y paciencia se acercó aquella que nadie
quiere cerca (La muerte). En el otro extremo (Otra sala de presentación) con
ruido de cataratas del Niágara, como el ferrocarril New York, como los toques
de un Batún-Balé, retumbaron los comentarios en cuanto a unas de las acciones
más difícil para el ser humano; el Perdón.
“Es fácil dejar, botar, divorciar
y alejar marido ajeno”. “Es fácil dejar, botar, divorciar y alejar mujer o
esposa ajena”. Es escalofriante parpar con los sentidos, la ligereza y
gallardía de los que no han vivido el proceso, construir campos de ficción y
determinar que hacer y que no hacer. Pero cáspita, para la vida de los
terceros, para el accionar de los demás, para el otro, así si es fácil
comprensible y hasta elocuente para todos, articular palabras para recomendar
perdón absoluto, pero, es difícil cambiar la manera de preguntar:
¿Qué vas a hacer? versus ¿Qué quieres hacer?
¿Cómo estás? versus ¿Cómo te sientes?
¿Por qué no dices algo? Versus ¿Necesitas que alguien te
escuche?
¿Por qué no lo perdonaste? Versus ¿Quién es él para tu
existencia?
¿Qué cambiarías si tuvieses otra oportunidad? versus ¿Qué
harás para evitar repetir en ti o en otros, los sentimientos no asimilados o
poco agradable de esta experiencia?
Sería interesante si cambiáramos las preguntas a Gabriela.
Es más, los que están despotricando a esta joven, ¿se han detenido a pensar o
meditar como se sentiría el supuesto Papá biológico si escuchase, viese o
leyese los ataques despiadados, rumores, juicios y desconsideraciones e contra
de su hija? ¿Alguien sabe que sentiría él?
Ella tiene su historia. Tiene sus
sentimientos, tiene sus dolores, tiene sus tristezas, tiene sus emociones, sus
disyuntivas, sus desencantos, desilusiones, tenía su orfandad con papá vivo, tiene
su nueva orfandad, tiene sus propios gritos de auxilio. Tiene sus soledades,
tiene su auto recargamiento. Tiene sus dudas, tiene su zona de confort. Tiene
sus ataduras, tiene sus libertades, tiene un nombre, tiene un perfil, tiene sus
miedos, tiene talento (mucho talento), tiene sus logros, tiene sus éxitos,
tiene su orgullo, tiene sus méritos, tiene un corazón, tiene su historia.
Su historia con su propio autor
principal, con sus héroes y sus villanos, pero es menester dejarle contar su
historia, ¿Cuándo? Cuando como historiadora sienta que haya concluido su
redacción, cuando con ayuda de otros haya logrado plasmarla en un pergamino,
papiro, papel, poust o Blogger. Pero nadie, absolutamente nadie, podrá leer su
historia si no se le permite poder contarla, escribirla o redactarla, pero sé
que, tiene su historia como la de nadie más.
No es momento para crucificarla y tampoco ella se dejará
crucificar, yo le digo, de esta batalla, sal huyendo, pues, solo así podrás
combatir en otra, pero otra en la cual no estés perdida desde ante de iniciar. El
huir no es de cobarde, es de sobrevivientes. Gabriela Tiene Su historia,
esperen que la cuente.
S. M. Shephard
Comentarios
Publicar un comentario
Muchas gracias. Cuéntanos tu experiencia, Síguenos y comparte nuestro contenido.