Haití y Su Autodesorden

El Desorden en Haití no acabará con Diálogos Geopolíticos ni Multinacionales

Con el objetivo de construir un estado Islámico en el territorio que conformaba Palestina durante el mandato de gran Bretaña; integrado por Actual territorio de Israel, Cisjordania y Gaza, el sábado 7 de octubre del 2023, el grupo de Hamás realizo ataques terroristas  al sur de Israel. Ese ataque ha sido considerado como el peor que ha sufrido el país Israelita desde su fundación.

En dicho ataque, Hamás mató más de 1,200 israelitas civiles y múltiples turistas fueron tomados como rehenes por parte de los “terroristas”. Este atacador, jura tener como objetivo principal; la destrucción de Israel, mientras que Israel estableció tomar venganza o dar respuestas contundentes en la misma o mayor proporción a la recibida.

Muchos estiman que, los conflictos vienen desde 1987 cuando en una Primera Intifada conocida como "guerra de las piedras", hubo un enfrentamiento violento entre el Ejército israelí y las organizaciones palestinas Hamás, Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y el Frente Popular para la Liberación de Palestina. La muerte de cuatro palestinos en un punto fronterizo en el norte de la frontera con Gaza desencadenó el conflicto contra soldados israelíes, liderado por Hamás, que había sido fundada poco antes.

Otros pudiesen establecer como el inicio del conflicto la Prohibición de Hamás en Israel 1989; los Atentados suicidas en 1993; la Segunda Intifada de 2000 a 2005; el retiro de Israel de la Franja de Gaza 2005; la Victoria electoral de Hamás en 2006; la División de los palestinos en 2007; la Primera guerra de Gaza 2008, la guerra de los años 2012,2014 y 2021. Pero, no menos cierto es que, el conflicto de Israel con Palestina es multifacético y complejo, con profundas raíces históricas, políticas, religiosas y territoriales. Ambas partes tienen reclamos alegadamente legítimos, sobre la tierra y derechos que buscan proteger, reclamar y/o conquistar.

Como si fuese poco lo ocurrido en medio oriente, en occidente, existe el país del desorden. No porque tenga un desorden temporal, sino porque es un territorio de desorden perpetuo. Los haitianos (la élite gobernante, no los haitianos de la plebe) entienden que la República Dominicana no debería existir, al menos no en este territorio que según ellos, les pertenece. Haití tiene conflicto con República Dominicana que son multifacéticos y complejos, con profundas raíces históricas, políticas, religiosas, culturales, folclóricas y territoriales.

Pero si faltara problemas Inter países, Haití tiene conflictos internos de ingobernanzas, afianzados en elementos multifacéticos y complejos, con profundas raíces históricas, políticas, religiosas, culturales, folclóricas y territoriales. En la actualidad, el conflicto no tiene luz a final del túnel. Cuando parecía que, la misión de militares Kenianos iniciaría su traslado hacia el territorio haitiano, todo se derrumbó: renuncia el Ministro, Liberan presos, las bandas intensifican sus asesinatos, saqueos y conquista de territorio, todo en pro de cambiar el escenario y obligar a los “policías del mundo” a tomarle en consideración en el proceso de  institucionalización del “País”. Ante todo esto, la ONU y los derechos humanos internacionales, continúan inoperantes.

El desorden en Haití es estructural y es un estilo cultural. Con olas de paz voluntarias, será imposible convertir ese territorio en un estado; en un estado democrático y muchos menos, en un estado ordenado. La paz debe ser impuesta, iniciando con una monopolización de la fuerza. Existen quienes históricamente se curtieron en los saberes de pescar en rio revuelto, los tales, no permitirán injerencias que pueda limitar sus amasadas fortunas  fruto del caos, la anarquía y el abandono socioeconómico de la mayoría.

 

El país mas cercano a Haití, difiere al trato entre Israel y palestina, esto a pesar que, ciertos sentimientos de los Hamas hacia Israel, coincidan con los sentimientos de los haitianos hacia los dominicanos (claro, con honrosas excepciones). Mientras dominicana es el país que históricamente ha cargado con los males, la esclavitud, la pobreza, las parturientas, la alimentación y los ataques desenfrenados, abusivos y desconsiderados de las diplomacias haitiana  hacia los dominicanos. Aun así, los dominicanos son incapaces de levantarse en contra de esos ciudadanos, pero la República dominicana debe cuidarse para evitar caer en el perjuicio de su patria y sus ciudadanos.

La resolución para este desorden no está cimentada en una estructura de diálogos internos o organismos multinacionales. La resolución requiere de acciones ; prudentes, contundentes e imponentes. Dichas acciones ni por asomo deben provenir desde la República Dominicana. Pero dominicana no debe bajar la guardia, ni para campo de refugiados, ni para aceptaciones de pobladas, conatos favelísticos, aprobación de oficinas con doble agendas u otros. La república dominicana, hoy más que nunca, debe fortalecer, sus políticas migratorias, defender su territorio, fomentar los valores patrios, dar a conocer la historia de independencia por todos los medios, declarar, no gratos y traidores a la patria quienes atenten contra la misma, solicitar, solicitar y solicitar el auxilio internacional. Realizar un plan de petición a la ONU; un llamado formal mensual (por tres meses); un llamado quincenal (por cuatro meses); un llamado semanal (por 5 meses). Si a alguien le parece dramático el planteamiento; tomaremos los megáfonos mediáticos para concienciar que, más dramática es la situación que nos espera si olvidamos la estrofa número tres de nuestro himno nacional.

 

El desorden debe ser boicoteado, desnucado, sepultado y suplantado. Este desorden, aunque es de los haitianos, está apunto de convertirse en un problema geopolítico de las era de las cavernas en pleno siglo XXI. Si no corregimos el desorden ahora, este se expandirá, iniciando por dominicana y no se sabe dónde parará. Chile está sufriendo ese impacto cultural, Brasil ni se diga, Bahamas no lo quiere, cuba tiene necesidades alimenticias incomparables, dominicana siempre ha sido desangrada y la comunidad internacional solo mira como si fuera en un cine, desde las comodidades de sus asientos de diálogos infructíferos.

El Desorden no requiere mas dialogo; requiere contundente acción.

Del desorden no requiere Preocupación; requiere ocupación Intencional

El desorden no requiere más procrastinación; requiere su eminente extinción.

 

Hablamos Ahorita.

 

S.M. Shephard

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